Terapia de verdad vs. terapia narcisista

Cuando uno escribe sobre algo que ha vivido y que conoce en detalle y se propone contarlo, es un follón. La cantidad de información y experiencias que tengo al respecto de la comunidad “terapéutica” Osho, es grande y muchas de las cosas que he contado son importantes y centrales de entender en los relatos previos.

Ahora bien, como todo intento de condensar información es susceptible de perder cosas importantes y de suscitar reflexiones, investigaciones y posteriores aprendizajes, voy a dedicar mi esfuerzo hoy a hablar aquí de algo que considero muy importante en estos tiempos en los que se ofrecen una miríada de terapias y cursos de sanación de todo tipo.

Me voy a referir concretamente a la terapia que yo llamo narcisista vs. la terapia de verdad.

En los grupos nueva era, como el de Osho y muchos otros que mezclan ad libitum conceptos terapéuticos, fisica cuántica, axiomas filosóficos en un caldo con nombre nuevo y precio de oro, abunda una teoría sobre el fenómeno terapéutico que hace falta que se hable abiertamente de una vez y se señale por lo que es: una farsa.

¿A qué me estoy refiriendo? Pues concretamente a lo que yo denomino terapia narcisista, que es un tipo de “terapia” (en la que puedo sin dificultad alguna adscribir las terapias de Osho que he visto, muchas de las “terapias energéticas” y una miríada de métodos basados en “la intención”) en la que se afirma o se sostiene el siguiente axioma o premisa fundamentalmente falsa expresada de diversas maneras:

“El estado de consciencia del terapeuta es el que produce la sanación en el cliente”.

“El grado de presencia del terapeuta es el catalizador de la sanación”.

“La disponibilidad del terapeuta para sí mismo y su centramiento en el cuerpo mientras hace la sesión es lo que provoca la sanación en el cliente.”

Estos son tres ejemplos reformulados del mismo axioma. Además, acompañando estas creencias totalmente infundadas se encuentra la noción de que por tanto “el terapeuta” no tiene razón de hacer nada (ni tener estudios de tipo alguno en terapia), ni de pensar nada sobre el cliente, ni de hacer juicio alguno, ni de analizar nada, ni de usar la mente en absoluto ya que todo eso es “el viejo sistema” (que no sirve para nada).

Esto es lo que yo denomino terapia narcisista: es aquella en la que el cliente ha pagado a una persona que se pasa la mayor parte del tiempo de la sesión intentando “ser”, “estar presente en sí mismo”, “centrado”, “alineado” o lo que sea menos estar a lo que se supone que se le está pagando: a escuchar, entender, empatizar y apoyar al cliente a salir de sus estados traumados y dolorosos.

Vamos, una terapia en la que el cliente “esta mas solo que la una”, porque el “terapeuta” está pendiente de sí mismo en la falsa creencia de que así el cliente sana. Pues bien, eso es sencilla y llanamente falso.

Esto me fue explicado con variantes en mi “formación” de codependencia y sanación del niño interior como la panacea a toda sesión de terapia, (centrarse y trabajar constantemente en uno mismo porque así sabrás trabajar con el otro) y sin duda parecía tener un sentido mágico, mistico muy bonito de enseñar al otro con el ejemplo cómo ser, como estar centrado y como sanar lo que pasa es que resulta ser totalmente falso ya que es una tergiversación del principio de correspondencia (como es arriba es abajo) con unos resultados contrarios a los deseados.

El otro no vino a que le muestres lo sano que estas tu, lo centrado que estas tu, lo divino que eres tu, ni lo guay que luce tu ropa blanca espiritual en tí. No vino para rendir culto a tu ego y autoimagen, sino para resolver sus problemas, los suyos, los de su ego, no los del tuyo.

¿Y que se necesita para que pueda resolver sus problemas? Un ambiente de ayuda y empatía. Alguien que le escuche con atención, con todas sus facultades y digo todas, mentales incluidas, alguien que empatice con el o ella y que ofrezca soluciones y herramientas basándose en su conocimiento (eso que uno obtiene al estudiar algo en profundidad) empatía y capacidad de ser humano, no alguien que se está mirando el propio ombligo durante toda la sesión.

He ahí la diferencia entre terapia narcisista y terapia de verdad.

De hecho es curioso, porque muchos de los “terapeutas” guays de la nueva era ponen “a parir” a los psicologos y terapeutas convencionales, sin tener estudios y llevando a cabo terapias que en realidad no son sino un baño de atención que se pega ¡¡el terapeuta!! a costa del cliente.

Y si el cliente no ve mejorías, es que “su proceso” requiere de más sesiones y no está elevando su consciencia lo suficiente, “está en la víctima” o todavía no ha “integrado” lo que tiene que integrar.

Mis experiencias en ambientes “terapéuticos” de varios tipos me han demostrado que la gente se cree estas chorradas porque en verdad cuando se está en talleres donde ocurren catarsis ocurre un fenómeno que lleva a la confusión y que parece que es competencia profesional de los terapeutas cuando en realidad es negligencia. Lo voy a explicar a continuación.

Son muchos los “terapeutas” que cuando alguien en grupo terapéutico tiene emociones y llora, permanecen ahí centrados, hasta cierran los ojos, en una “intención” de elevar su grado de presencia, en la creencia de que eso producirá sanación en la persona y lo que ocurre es que efectivamente en muchos casos la persona se pone a llorar con mayor intensidad o a tener una catarsis más fuerte, sin embargo no es porque “el grado de presencia” del “terapeuta” sea elevado, sino todo lo contrario, es porque el cliente está contando cosas que son muy importantes para el o ella y en el momento en el que está haciendo un intenso esfuerzo de apertura, honestidad y vulnerabilidad, se encuentra a un “terapeuta” con los ojos cerrados, la boca cerrada, en meditación y totalmente absorvido por su propio ombligo, es decir: 0 empatía.

De ahí que en muchas ocasiones el cliente esté asistiendo a una terapia narcisista que lo que en realidad le está enseñando es que sus emociones no importan una mierda, que lo importante es estar refugiado en el interior como solución para todo, que ante el dolor lo que hay que hacer es sí o sí “ir hacia dentro” independientemente de la causa y que el contacto humano y la empatía no importante en el proceso de sanación.

Es más, me aventuro sin problemas a afirmar que la verdadera sanación en los grupos que yo acudí de las comunidades auto-proclamandas “terapéuticas” ocurría o bien en pequeños grupos de participantes sin la presencia del terapeuta o cuando algun otro miembro del grupo narraba delante del grupo una historia parecida a la de la persona afectada. Resumen: ocurría debido a la EMPATÍA.

La terapia de verdad consiste en la empatía, en esa capacidad de ver en el otro un ser complejo, con su historia importante, con su vida, con sus valores, con su amor y su odio, con su alegria y su pena, un YO EN TODA REGLA, un yo, como uno mismo, que es IMPORTANTE Y VALIOSO, no una especie de reflejo de uno mismo en alguna variante mental enferma de solipsismo.

¿Mi recomendación? valora el grado de empatía real que tiene la persona que tienes delante y si ves que está con alguna paja mental de que “tu visión de la vida” no es la adecuada, o ves que está a sus rollos y posturitas y demás parafernalia no malgastes tu dinero, ni tu humanidad ni tu tiempo en terapia narcisista y sigue buscando hasta dar con una persona que te sienta, te escuche y te comprenda, hasta dar con un terapeuta de verdad: un ser HUMANO que ve en tí un sujeto y no un objeto reflejado de su propia consciencia.

5 opiniones en “Terapia de verdad vs. terapia narcisista”

  1. No se bien como he caido en el blog, pero…se me ha hecho inevitable no contestar.
    Me parece curioso tener un blog en el que dediques tanto tiempo a contrastar la vida de Osho, y de sus adeptos, pero bueno cada uno entra dentro de la batalla que más le gusta.
    comparto algunas de tus opiniones pero me quedo con aquello de las enseñazas de Osho que han resignificado mi vida sin entrar en prejuicios morales.
    Me llama la atención que hayas trabajado con sus propias meditaciones, lucrándote de la misma forma que su “empresa”, y que lo desmanteles de esa manera.
    En cuanto a lo que comentas de la ropa en el Ashram, es facil.Se trata de no alimentar ningún tipo de identidad.Ya que la identidad parte de otro lugar.Tal vez en ese momento era necesario hacerlo de ese modo, quizá ahora no lo es.Todo se va mutando y es posible que depende en que manos este el conocimiento se desvirtúe.
    Y sobre los terapeutas…ya que tienes tan claro lo que son los terapeutas narcisistas, también conocidos por mi.Hablaria de como no depender del terapeuta en vez de buscar a otro nuevo, que es un tema bastante interesante…el darle las herramientas a las personas para dejar de buscar como zombis.
    Igualmente cada uno hace su caminito, y algunos necesitan de las catarsis para ver sus emociones a ritmo de bombo y platillo, y regocijarse un poco en su victimismo, y otros van por otros caminitos…

    Creo que deberiamos ser respetuosos con los aportes de cada uno, porque en definitiva todo nos ayuda, después que cada uno haga su propio juicio de lo que le sirve y lo que no, pero tus argumentos no van muy dirijidos desde el amor…la verdad, aunque tambien están perfectos de esa forma o tal vez yo los mal-entendí.Saludos!

    1. Hola Sendayes,

      Estoy deacuerdo contigo en la segunda mitad de tus comentarios, salvo el último párrafo. Efectivamente lo idoneo es valerse por uno mismo y no necesitar terapeuta alguno, ese en principio habría de ser el objetivo de todo terapeuta para con las personas. También comparto contigo, como explico en los textos, que en ocasiones la catarsis para determinadas personas pueda resultar util como deshinibidor, sin embargo ni de lejos su uso extendido como el que le da esta comunidad que mencionamos.

      En cuanto a la primera parte, no estoy deacuerdo con lo de la ropa del ashram porque es darles una nueva identidad basada en “no tener identidad” jajajaj. Es un ejemplo muy sintomático de cómo se autoengañan y como engañan a los demás en estos ambientes.

      Sí, he realizado muchas veces las meditaciones primero como usuario y luego las puse en práctica como facilitador. Sí es cierto que hice varios eventos residenciales con mi pareja con personas usando las herramientas y también es verdad que a medida que desentrañamos los desatinos de la mayoría de las enseñanzas, modificamos partes importantes de los contenidos de los talleres hasta finalmente detenerlos y poner a disposición de todo el mundo gratuitamente toda la información disponible en vídeos y artículos en efac.amyca.net

      Ya que lo mencionas, a diferencia de estas personas que ya llevan décadas haciendo esto y lucrándose, nosotros apenas hicimos 13 talleres residenciales y a la que nos dimos cuenta de las deficiencias, comunicamos por escrito a todas las personas que trabajaron con nosotros las cosas a las que habíamos llegado y admitimos nuestros errores poniendo fín de inmediato a la que vimos que no era viable continuar con tamañas contradicciones. Eso no quita que haya un 20-30% de material interesante y veraz y toda una terminología que ayuda a entender mejor muchas cosas de nuestras vidas.

      En cuanto a tu último comentario: el veneno es veneno Sendayes, da igual que consumas solo un 20% de veneno en un vaso con 80% de buen vino, te intoxicaras y dependiendo de cuan fuerte sea el veneno tendrás más o menos consecuencias. Esa relativización de que “todo nos ayuda” es sencillamente falsa. Hay cosas que no ayudan, dañan en vez de ayudar. Otro tema distinto es que uno sea capaz de descubrir el daño y desintoxicarse de él.

      saludos

      1. Marko: Creo que Sandayes ”todo nos ayuda”te lo dijo sutilmente porque ‘comprende’ que no estas haciendo una labor muy buena a pesar que se te nota que te esfuerzas bastante. La verdad no necesita defenza. Es la mentira la que se empeña en justificarse.
        Si tan solo pudieras comprender que no hay terapia mas narcisista que solasarte y aferrarte a tu idea de ‘ente’ separado del todo. Eres el todo que ‘se da cuenta’ del ‘ente’ y los otros entes. ¿Cuando podrias comprender lo que el profeta elias dijo: ”las personas tienen ojos pero no ven, oidos pero no oyen”. El comprensor de los conceptos no esta en el diccionario Marko.

        1. Tienes razón en que en lo absoluto, la Verdad no necesita ser defendida porque es Verdad y eso no va a cambiar. Es así y punto.

          Sin embargo aquí, en este mundo 3D si me permites llamarlo así, no defender la Verdad sale muy caro porque si no se defiende la Verdad, entonces la que reina es la mentira y la maldad. Si tu denuncias la falsedad de algo, ayudas a que los demás se planteen las cosas, generas un sano debate y estimulas que a la gente no se la confunda con facilidad y se la lleve por donde la mentira se hace pasar por verdad.

          Así que, en lo absoluto tienes razón, pero de eso ya me ocuparé cuando esté muerto, mientras esté vivo en esta realidad “relativa”, seguiré escribiendo y hablando y compartiendo, estimulando el diálogo y la comprensión para que no caigamos tan fácilemente en burdos juegos como el de: “todo es relativo”. Ya, jajajaj todo es relativo, salvo la frase “todo es relativo” que esa es absoluta eh? 😀 eso es el Advaita al final, un truco, un juego o si lo prefieres “una ilusión” para no tener que hacerte responsable por nada.

          Según tu filosofía Advaita, te puedo matar, herir, esclavizar, insultar, humillar, hacer lo que quiera contigo, que en realidad da igual, porque no soy yo el que lo hace, es el “noumenon” el “no-manifestado” que se está experimentando a sí mismo y no hay hacedor alguno no soy yo eh?…

          Efectivamente el comprensor de los conceptos no está en el diccionario directamente Torhek, pero lo está indirectamente, porque ese diccionario existe gracias al comprensor. Además, eso no hace ni que los conceptos sean malos ni que no tengan importancia, en este mundo son importantes y moldean el presente y el futuro de sociedades enteras, más allá de esta realidad, pues la verdad que ni idea, pero no creo que importen, porque más allá de esta realidad solo queda la naturaleza última de cada uno, que es incognoscible enteramente a través del cuerpo-mente que somos en esta realidad.

          Yo no vivo preocupado Torhek, no te preocupes por mí, en serio. Vivo con mis más y mis menos, pero bastante bien y al igual que otra gente explica lo que le pasó con tal o cual estafa que les tocó vivir, yo cuento las cosas con las que hay que tener cuidado con el Advaita y la New Age en general. En muchos momentos expreso mis propias teorías al respcto y en muchas ocasiones explico que yo pienso así, pero que puedo estar confundido y que si alguien presenta información y argumentos sólidos contra lo que digo por supuesto los consideraré y si es necesario retiraré aquello que no sea cierto de lo que escribo.

          Ya está.
          Saludos.

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