[:es]Mi experiencia con la “comunidad” Osho (III)[:en]My experience with the Osho “community” (III)[:]

[:es]Lo que ocurriría en las siguientes horas, las primeras del taller, sería de una gran trascendencia personal, cambiaría mucho mi manera de ver las cosas (que no necesariamente cambiaría las cosas ni en la realidad, ni en mi vida, ni necesariamente para bien).

Bueno, de hecho recuerdo claramente que las primeras 18-24 horas del taller estaba bastante a la defensiva y no involucrándome mucho porque todo me parecía un poco ajeno y regido por una serie de cánones y códigos sociales e ideológicos que yo desconocía. De aquellas no sabía la trascendencia que cada uno de esos cánones tenía en el afianzamiento de las experiencias que viviría allí, ni lo hondo y lo mucho que se incrustarían y dañarían mi psique algunos de esos cánones, no solo en ese primer taller sino en los siguientes a los que asistiría.

espais_grupsRecuerdo vívidamente el lugar en que me senté la primera tarde en aquella sala de “trabajo” amoquetada con grandes cristaleras a un lado que daban a una hermosa sierra.

La sala estaba despejada y había colchonetas dispuestas al lado de las paredes, salvo al fondo que era donde estaba el “maestro” con sus cosas, su micro y sus apuntes, pizarra y demás.

Sin duda, era un sitio muy relajante e invitaba a retirarse en uno mismo. Pensé: “joder, que guay estaría vivir en un sitio así para tener unos minutos al día para desconectar un poco de lo de siempre…” como aprendería mucho más adelante, ya finalizado mi trato con los oshianos, había un legítimo deseo de mayor conexión con la naturaleza entremezclado con un fuerte deseo de evasión de la realidad en la que vivía en esta comunidad, la de los discípulos de Osho.

Recuerdo también que las primeras horas se me encendió fuertemente el sistema de discernimiento y sano juicio que había estado desconectado hasta ese momento y ante algunas de las frases que se decían entre los asistentes al evento (unos casi 40) se encendían mis alarmas interiores y me entraban ganas de preguntar o en algún caso incluso reirme al ver a gente saludarse con un “namasté” en medio de cataluña, lo encontraba surrealista.

Recuerdo también, lo que no sé si fué al principio, pero recuerdo pensar en el tema del dinero porque allí habia mucha gente y como todos hubiesen pagado lo que yo…, pues sí, una pasta pero gansa gansa en cuatro días completos de taller que se endosaría el maestro.

(Ahora con el tiempo veo que en realidad estaba muy desprotegido: pagaba por adelantado, sin idea de que si algo no me gustaba y quería marchar recuperase algo del dinero o nada y sin posibilidad de reclamar nada porque si yo no obtenía los resultados que quería… en fín, voy a dejar este tema en el aire y lo recogeré más adelante).

Todos estos pensamientos se disiparon tan rápidamente como surgieron dada la novedad de las cosas que se acontecían.

Para comenzar el taller, el “maestro” comentó una serie de cuestiones prácticas, de horarios, de funcionamiento, la prohibición de consumir drogas o alcohol durante los talleres, etc… Para comenzar nos “invitaba” (porque a partir de entonces yo aprendería a usar el verbo invitar en muchos nuevos contextos nunca antes conocidos para mí hasta entonces) a estar deacuerdo en no mencionar a nadie lo que fuésemos a vivenciar en aquel taller que tuviese que ver con otras personas.

(Ahora con el paso del tiempo me pregunto si me hubiese negado a ello, es decir si hubiese querido hablar de lo que pasaba allí  y de las cosas que se contaban y hacían, si hubiese dejado la mano sin levantar, me habría podido ir a casa con mi dinero?¿?)

Parecía una petición razonable de confidencialidad que hacía el “maestro” y en aquel momento no tuve tiempo de reflexionarlo porque todo se dió muy rápido como para pensarlo un poco y me pareció de cajón por el consenso general y más aún con el argumento esgrimido por él de que de esta forma evitábamos que alguien se pudiese sentir mal por los cotilleos de otros y era una manera de no interferir en el “proceso” de los demás.

El pacto consistía concretamente en no mencionar nada que tuviese que ver con el “proceso” (otro nuevo concepto que explicaré más adelante) de nadie que no fuesemos nosotros mismos ni dentro ni fuera del evento.

[No se me había ocurrido en ese momento pensar que hacer eso también tiene la contrapartida de que lo que allí pasa nunca se podría estudiar al comprometerse uno a no comunicarlo ni se podría probar la validez o no de los procedimientos usados, ni de las teorías puestas en práctica en el taller. A diferencia de un zapato que te llevas de la zapatería y al cabo de unos días ves si es de buena calidad y resiste o es una chapuza, aquí esa posibilidad no la había desde el punto de vista de la devolución del dinero].

Otro de los temas comentados era el de que si alguien se quería marchar del taller antes de concluyese era libre de hacerlo y que por favor lo comunicase para que el maestro-terapeuta no se preocupase. Este aviso retornaría unas horas después a mi mente ante la perspectiva de marcharme, aunque lo desoiría flagrantemente.

Como en todo grupo, hay una cierta “onda”, a veces más sana y otras, menos sana. Recuerdo que durante las primeras horas yo no entraba para nada en la onda de la comunidad Osho y mi impresión era que había bastantes personas que tampoco, eso iría cambiando con el progreso de las horas. Cuando digo que no entraba en “la onda”, me refiero específicamente a que en los tramos de teoría que empezó explicando el “terapeuta” yo veía algunas incongruencias que en ese momento no era capaz de articular en palabras pero que me rechinaban mogollón.

Por ejemplo, recuerdo que la primera vez que (M abreviatura de Maestro o T de terapeuta a partir de ahora) M mencionó al niño interior, no me acuerdo de la frase literal, por motivos obvios, de eso hace mucho tiempo, pero la dijo de tal forma que daba a entender que efectivamente el niño interior era real y no una cuestión metafórica o psíquica, sencillamente en nuestro interior vivía un niño interior. Puedo acordarme perfectamente pensando aquella tarde: jajajaja que niño interior ni que leches. Este hombre está pirado o que, para esto he pagado?

Hubo algún ejemplo más peculiar en los que no me voy a extender, en aquel momento estaba intentando entender lo que se transmitía y sinceramente el concepto era bastante sencillo (pese a lo compleja que es la vida y las personas, parecía que las soluciones eran muy simples): de lo que se trataba básicamente era de enfocar la atención en el sentir y adentrarnos en las supuestas “causas emocionales” de los conflictos reales que teníamos en el día a día.

De esa forma, supuestamente, sanaríamos esta parte que se sentía dolida emocionalmente y la realidad se transformaría ya que nosotros nos transformaríamos en nuestro interior. Fácil ¿no? Bueno, pues no ajajajaj no es tan fácil ni los humanos somos tan lerdos, ya habríamos dado con la clave mágica hace mucho tiempo si fuese así de fácil y simple.

Un ejercicio que me gustó bastante consistía en sentarse en grupo y hablar por turnos de algunas cosas sugeridas por el T. A esto se le llamaba “compartir”. Se hacía en unas islas que formaban con colchonetas en la sala y la verdad que era una buena oportunidad para reflexionar, indagar y comunicar sobre las cosas propuestas, aunque las explicaciones teóricas previas fuesen tendenciosas, incorrectas o sobresimplificadas en muchos casos.

En el grupo había de todo, como en todas partes, personas cuya motivación me resultaba ajena y personas que nada más hablar con ellas, se veía claramente el estado vulnerable en el que estaban, como yo, intentando orientarse y aprovechar la información explicada para extraer alguna herramienta con la que poner orden en sus vidas.

nodubts(Si hubiese sabido lo que sé hoy en día seguramente ante mis dudas y los conocimientos de los que dispongo, no me habría callado y habría hecho preguntas sobre los contenidos, aunque para ser franco, la disensión en el grupo era muy mal tolerada. Yo he visto como el T y también una T mujer que a veces da los cursos con él, echaban a gente de los cursos que se atrevían a discrepar con sus actuaciones, en pugnas de orgullo que hubiese merecido la pena grabar).

Todo cambiaría fuertemente para mí al cabo de unas horas, en el ejercicio con el “juez interior”, ahí daría un importante giro en mi perspectiva y asumiría fuertemente los cánones solipsistas presentes en estos eventos, de los cuales tardaría mucho tiempo en “espabilarme” y entender cómo funcionan.

Continua en la parte IV…

 

 [:en]What would happen in the next few hours in my first workshop, would be of a great personal significance, it will make me change my way of seeing things (not necessarily change things in reality or in my life,and surely not necessarily for the best) .

Well, actually I remember clearly the first 18-24 hours of the workshop i was quite defensive and not getting involved to much because it all seemed a bit alien and governed by a series of social and ideological canons that I didn’t know at the time. I did not know the significance that each of those canons and social implicit rules had in strengthening the experiences that i was about to live there, nor the deepness and how much it would hurt my psyche, not only in that first workshop but in the following those that i attended.

espais_grupsI remember vividly the place where the first afternoon I sat in that  “work”-room with large windows to the side that opened onto a beautiful mountain range view.

The room was clear and there were mattresses placed next to the walls, except for the bottom wall, where the “master” with his things sat down, with his microphone and stuff.

No doubt, it was a very relaxing and inviting place to retreat in oneself. I thought, “Wow, how cool would be to live in a place like this where i can have a few minutes per day to disconnect from the usual …” much later i would learn, after I finished my “therapeutic process” with the osho therapists/teachers, that there was a legitimate desire inside of me for greater connection with nature interspersed with a strong desire to escape from reality in which lived of the disciples of the Osho community.

I also remember that the first few hours my discernment system got strongly lit and my common sense activated, both had been disconnected for quite long so far and to some of the sentences that were said among the attendees (about 40) my inner alarm went on and I came forward to ask or in some cases even laugh in my head when i saw for example people greeting each other with a “Namaste” in the middle of Catalonia, it was surrealistic.

I remember well, although I do not know whether it was at first, but I remember thinking about the money issue because there were many people there and if everyone paid 500€ like me …, yes, a very big amount of money for just four full days of workshop that was going to earn the teacher.

(Now I see that time was actually very vulnerable for me: i paid in advance, with no idea if anything that I was about to do i would like it and if i wanted to leave if i would be able to recover the money or any part of it or if i would be unable to claim anything because if I did not get the results i wanted…  (Anyway, I’ll leave the topic of money in the air and i’ll pick it up later).

All these thoughts vanished as quickly as it arose because of the novelty of the things that were happening.

To begin the workshop, the “master” commented a number of practical issues, schedules, operating, the ban on drugs or alcohol during the workshops, etc … To start we were “invited” (because thereafter I learnd to use the word invite in many new contexts  previously unknown to me, they in fact played with the language) to agree by raising the hand not to tell anything about anyone of what we were experiencing in the workshop after leaving it if it wasn’t about ourselves.

(Now with the time I wonder if I had refused to do so, for example if i wanted to talk about what happened there and the things that were told and did, if i had left my hand without raising it up, I could have gone to home with my money??)

It seemed a reasonable request for confidentiality the one that made the “master” and at that moment I had no time to reflect on ut because everything was happening too fast for me to think about it and i found driven by the general consensus and  even more with the further argument that in this way we avoided that someone might feel bad about the gossip of others and was a way to not interfere in the “process” of others.

The pact was specifically not to mention anything that had to do with the “process” (another new concept that will explain later) of anyone but ourselves inside or outside the event itself.

[I never thought at that time that doing so also has the counterpart that there ways of teaching couldn’t be studied by committing one not communicate them, nor could i prove or disprove their validity of the procedures used, or theories implemented in the workshop. Unlike a shoe that you wear and in a few days you see if it is good quality and resists or if its sloppy, here that possibility was impossible from the point of view of a possible refund].

Another of the topics discussed was that if someone wanted to leave before concluding the workshop was free to do it and to please communicate it to the teacher-therapist for the teacher not to worry. This notice would return a few hours later to my mind at the prospect of leaving, although i would flagrantly disregard it.

As in any group, there is a certain “wave length”, sometimes healthier and other times, less healthy. I remember that during the early hours I did not aligned to that “wave length” of the Osho community and my impression was that there were many people who did not either, that would be changing with the progress of the next hours. When I say that i wasn’t part of the “Wave”, I mean specifically the sections of theory tha began to explain the “therapist”. I saw some inconsistencies which at the time was not able to articulate in words but they squeaked me strongly since arriving.

For example, I remember the first time (M stands for Master or T for therapist from now) M mentioned the inner child, I do not remember the exact words used, for obvious reasons, that was a long time ago, but he said it so that effectively it implied that the inner child was a real thing and not a metaphorical or psychological issue, simply within us, according to him,  lived an inner child. I can remember perfectly that afternoon thinking: What The F*** you are talking about… inner child… This man is a freak or I really paid for this?

There was a many curious examples in which I am not going to enter right now. At that time I was trying to understand what was being transmitted and concept was quite sincerely simple (despite the fact of the complexity of life and people, it seemed that the solutions were very simple): what was basically asked from us was to focus our attention on the feeling and get into the alleged “emotional causes” of the real conflicts we had in the day by day basis in our lives.

Thus, supposedly i would heal this part i was hurt emotionally and “therefore” transform reality because i get transformed within myself. Easy right? Well, not ajajajaj is not as easy,  nor humans are idiots, we would have found the magic key long ago if it were that easy and simple.

An exercise that I really liked was to sit in groups and taking turns “share” few things about subjects suggested by the T. This was called “sharing.” It grew on islands that were in the room with cushions and to say the truth it was a good opportunity to reflect, investigate and report on the proposed things, although previous theoretical explanations were biased, incorrect or oversimplified in many cases.

In the group there was almost everything, as any elsewhere, ranging from people whose motivation was foreign to me to people who were clearly in a vulnerable state, just like me, trying to orient themselves and pick information to extract a tools to restore their lives.

nodubts

If I had known what I know today, I would not have been quiet and i would raised questions about the contents, but to be honest, dissension in the group was very poorly tolerated. I’ve seen the T and the T-woman that sometimes gives courses with him,  threw people out of the courses who dared to disagree with their performances or ideas, mostly in scenes full of pride struggles that would be worth recording.

All changed for me strongly after a few hours, in the exercise with the “inner judge”, there would happen a significant shift in my perspective and i would strongly assume the solipsistic canons present at these events, which take a long time to “get-rid-off” and understand how they worked.

Continuing in part IV…[:]

6 opiniones en “[:es]Mi experiencia con la “comunidad” Osho (III)[:en]My experience with the Osho “community” (III)[:]”

  1. Es curioso como el lenguaje, el neo lenguaje especifico del grupo, va cambiando la percepción, es algo sutil pero muy efectivo. Te apropias del lenguaje propuesto (por el muy humano deseo de ser bien recibido) y justo al mismo tiempo la mente integra los nuevos conceptos que se asocian al nuevo lenguaje. Conceptos difusos, poco claros son asumidos con rapidez porque se empieza a hablar de ellos con fingida normalidad para ser aceptado en el grupo.
    En fin, es triste decirlo pero en el inicio de estos procesos hay una cierta venta o prostitucion de uno mismo.
    Saludos.
    Raquel.

    1. Aprecio tu apunte, porque además lo que señalas lo haces con mucha facilidad y claridad. Exactamente, la manipulación consciente o inconsciente del lenguaje grupal hace mucho en la sugestión del individuo hacia ciertos “resultados”.
      Y estoy de acuerdo contigo en que existe un fenómeno de venta de la identidad propia al incorporarse a estas estructuras, cosa que por otro lado es una prostitución de la identidad de uno mismo con “todas las de la ley”.
      Gracias por tus comentarios, aportan claridad.
      Un abrazo

  2. Por cierto, ayer me sono lo que explicabas del lugar. Me parece que yo tambien hice uno de esos, fue hace mucho tiempo y me dejaron poco recuerdo en si. Mi “enganche” más duradero fue en unos retiros de meditacion.
    Saludos.
    Raquel.

  3. Hola Marko!

    Me ha impresionado tu relato (he llegado hasta el V, que es lo que tienes publicado).

    Creo que en estas “actividades” en grupo juegan con el factor supervivencia del individuo. Una persona que llega a un grupo nuevo, que no conoce su lenguaje (en sus multiples formas) etc, … o se integra aceptándolas o sale despedido. No creo que nadie pueda estar 4 dias (ni uno) sin adaptarse al modelo de comportamiento común para “pasar desapercibido”.

    El hecho de que desaprobaran la posibilidad de crítica, de pregunta, de duda.. no dice mucho a su favor, Entiendo que tengan la estructura perfectamente montada para evitar el pensamiento analítico.

    Un saludo.

    1. Pelayo! gracias por comentar.

      Me alegra que lo hayas leido y espero que sirva a las personas para estar atentas a estas cosas y que vayan con discernimiento.

      Sí, tu comentario además arroja luz sobre un aspecto muy fundamental de la naturaleza humana, la pulsión a adaptarse para sobrevivir, estoy totalmente de acuerdo y nunca lo había pensado desde una óptica tan simple y clara. Muchas gracias por el aporte.

      Un gran abrazo compañero!

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