[:es]Europa puede (y debe) cambiar.[:]

[:es]europa puede y debe cambiarEn este camión acaban de morir varias decenas de seres humanos que intentaban escapar de la locura terrorista que asola oriente próximo y oriente medio.

Escapaban de una locura para entrar, por desgracia, en otra locura, la de una Europa dividida y congelada sin reaccionar ante la realidad que está aconteciendo con la necesidad de asilo y apoyo a los refugiados.

Voy a intentar delinear, las medidas más importantes que podrían (y deberían) poner solución a estas situaciones teniendo en cuenta los intereses tanto de la izquierda, de la derecha como de los verdes europeos (la mayoría de los partidos más representados entre aquellos que votan en Europa).

¿Existe manera de reconciliar la parte de Europa que quiere acoger a los inmigrantes, ayudarles y mostrarles la grandeza de la multiculturalidad europea con la parte de Europa que no quiere que las medidas sociales (ayudas económicas, subsidios y subvenciones de todo tipo a inmigrantes) de los paises europeos se vuelvan un aliciente continuo para la llegada de oleadas cada vez más grandes de refugiados que los paises Europeos no pueden a medio ni a largo plazo sostener sino con dinero de los cotizantes y a costa de tensiones sociales crecientes?

La respuesta es sí, hay soluciones y además es importantísimo empezar a tratarlas y ponerlas en marcha urgentemente. ¿Que se puede (y debe) hacer ante lo que está pasando?

Medidas a corto plazo:

Política común de contingencia inmediata de la situación: el establecimiento en los paises fronterizos de la UE de campamentos base donde gestionar la oleada de refugiados y la asignación por reparto de los mismos a los diferentes paises hasta que se tomen las medidas encaminadas a cortar “de raíz” el problema que origina la llegada de los refugiados.

Estas son medidas que por un lado garantizarían la supervivencia de los refugiados y al tiempo evitarían que entren como agua en una cueva diseminándose por toda Europa y acentuando las crispaciones sociales entre quienes los quieren acoger y quienes no.

La colaboración con organismos como la ONU y el tercer sector son imperativas ahora.

Medidas a medio plazo:

Política fiscal común en Europa:

En segundo orden de prioridad, Europa ha de alcanzar una política fiscal común para terminar con las eternas rencillas entre países miembros y las alteraciones del comportamiento de la población debido a largas décadas de injustos sistemas impositivos.

Las tesis fisiócratas (promulgadas hace muchísimo tiempo) que reunen a ambos bandos enfrentados en una solución inteligente pueden (y deben) ser escuchadas, habladas y puestas en marcha.

La abolición de los impuestos actualmente existentes y la instauración del Impuesto Justo (IVT Impuesto al Valor de la Tierra) como única fuente de financiación del sector público no solo supondría una liberación económica de magnitud considerable, sino que es una medida simple de implantar y fácil de explicar a la población.

Permitiría atajar los enormes déficits de los estados miembros de la UE, haciéndoles menos dependientes, menos austeros y duros con su población local (que mira con ojos incrédulos cómo en ocasiones los refugiados e inmigrantes tienen más ayudas y derechos que ellos mismos) más cohesionados y menos dispuestos a aceptar atropellos de las leyes internacionales llevados a cabo tanto por Rusia-China y su órbita como USA y su órbita.

Tal es la importancia de esta medida (algunos detalles de la misma aquí), que podría, en efecto terminar de dar credibilidad a un proyecto Europeo que, en situaciones como la actual, más bien pareciese una orquesta en la que cada uno está tocando la misma pieza sin embargo en lugares distintos de la misma resultando en una cacofonía continua.

Europa puede (y debe) comenzar a articular su política pública sobre impuestos legitimamente recolectados en vez de sobre la confiscación de la propiedad privada de sus ciudadanos y ciudadanas. Así Europa verdadermente será un continente Justo.

Política social común frente a la inmigración exterior en Europa:

Europa, puede (y ha) de plantearse una política común social frente a la inmigración exterior. A resultas de la medida anterior, Europa debería sincrónicamente reducir paulatinamente todas las subvenciones, ayudas y subsidios (ya sea dicho de paso, de manera general) para dejar de generar situaciones de crispación social entre los que son mantenidos por el Estado y los que no.

En un ambiente en el que el Estado no confisca la propiedad privada legítimamente ganada de los ciudadanos, sino que obtiene el dinero para su funcionamiento del valor de la tierra generado por la naturaleza y la comunidad, los ciudadanos europeos dispondrían de sus ingresos completamente, el mercado laboral sufriría un interesante reajuste en el que miles de trabajos que hasta la fecha eran “ese complemento para llegar a fin de mes” que cogían miles de europeos, estarían dispuestos a ser retomados por los desempleados actuales que colman europa y por supuesto también por los inmigrantes de todo signo.

De esta forma además, Europa terminaría con sus políticas “caramelo” que atraen a miles de inmigrantes desesperados por tener una vida normal o a veces “casi regalada” (eso sí, a costa de jugarse el cuello como los pobres del camión de arriba).

Medidas a largo plazo:

Política armamentística coherente en Europa: Europa no puede (ni debe) seguir vendiendo armamento a países con apuros económicos, con inestabilidad, con regímenes corruptos o que se sabe “o intuye” que financian, apoyan o legitiman terceros paises que sí lo son.

Europa no sale ganando con la venta de armas una vez se tiene en cuenta el coste de la inmigración, los programas sociales y la destrucción de inversiones motivada por las tensiones sociales inter-raciales que nacen a raíz de ello.

Europa puede (y debe) mostrarse coherente con sus principios fundacionales y abogar por soluciones dialogadas y diplomáticas a las crispaciones entre paises siempre hasta el último momento y nunca vulnerar los principios de no-agresión y legítima auto-defensa.

Si Europa quiere ser realmente una muestra viviente de paz puede (y debe) cambiar esto lo antes posible.

Cambio del modelo de Unión a un modelo federativo o confederativo:

Europa puede (y debe) también cambiar su modelo para pasar de ser un club selecto del que una vez entrado no se puede salir, a ser un grupo que funciona debido al orgullo y el “amor” y confianza que sienten sus miembros por pertenecer al mismo.

La pertenencia obligatoria en el grupo es violenta y lo único que ocasiona es una creciente inestabilidad que pone en peligro la supervivencia de la moneda única y de la unión en sí.

Transitar a un modelo federativo o confederativo podría (y debería) ser un tema a plantearse lo antes posible en Europa.

Responsabilidad respecto de los paises antiguamente colonizados:

Europa, nos guste admitirlo o no, ha construido parte de su riqueza actual sobre recursos provenientes de paises que ahora se están queriendo recuperar via ayudas, subvenciones y subsidios a sus emigrantes refugiados.

Europa puede (y debe) disculparse, invertir, ayudar y proveer de su experiencia y su saber hacer (que es mucho y muy variado) a los paises en vías de desarrollo para que establezcan sólidamente las condiciones que garanticen una sana convivencia de sus ciudadanos y ciudadanas. Haciendo así, que finalmente no tengan que abandonar su patria para irse a un lugar remoto que no conocen y en el que parte de la gente no les quiere.

Podemos (y debemos) poner estas medidas en práctica, por el bien de la naturaleza, del colectivo y de los individuos europeos e inmigrantes.

Nos deseo buena suerte a todos en el empeño.

Marko Vlahovic[:]

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