[:es]Unión Europea, ¿se puede?[:]

[:es]Hoy, día de Europa, quiero compartir con vosotros una reflexión al respecto de la Unión Europea y el proyecto europeo que vive horas bajas.

Para que entendáis porque digo lo que digo, creo importante que sepáis algunas cosas sobre mi experiencia de vida.

Nací en la Checoslovaquia comunista (actual Eslovaquia) de madre eslovaca y padre serbio, viví allí hasta los 5, después emigré con mi familia a España donde viví hasta los 18, luego estudié violín en la República Checa, recibí clases en Alemania, Austria, Eslovaquia y España.

Vivo en Francia y mis últimas vacaciones las hice con mi pareja en coche por Europa: Francia, Alemania, Rep.Checa, Eslovaquia, Hungría, Austria, Eslovenia, Italia y vuelta a Francia.

Tengo amigos y conocidos de prácticamente todos y cada uno de los paises de Europa.

Aparte de las tres culturas europeas muy distintas (eslovaca, serbia y española) en las que me crié me manejo con soltura en inglés, francés y comprendo con facilidad los idiomas de raíz eslava y latina.

Creo que en los artículos que abordan la situación de la Unión Europea, ya se explica en bastante profundidad casi toda la problemática actual de la Unión, por lo que no ahondaré en esta parte, salvo lo realmente importante.

¿Qué es lo realmente importante a mi juicio?

Que el proyecto de la Unión Europea está a medias, por varias razones:

La democracia que hay en Europa es una democracia a medias en el sentido literal de la palabra, la mitad o más de la población no está representada políticamente en modo alguno. Eso ya debería darnos qué pensar.

El derecho al voto parental para los seres humanos que no tienen mayoría de edad legal, el derecho al voto de extranjeros europeos con residencia permanente en el pais y la representatividad mediante escaños vacíos de aquellos humanos (muchos millones de ellos) que se abstienen de participar en política, no son sino tres medidas básicas de sentido común para pasar de una democracia que está en decadencia a una omnicracia.

El proyecto Europeo está a medias porque ahora que la Unión Europea se ha convertido en un enorme pulpo administrativo, con miles de comisiones y funcionarios europeos, miles y miles de regulaciones, se da cuenta de que en realidad, esa inmensa centralización del poder no está llevando a los resultados buscados. La parte que falta es apostar por una gobernanza objetiva, aquella que entiende que el poder corrompe en la medida en la que está en las manos de uno o muy pocos individuos.

Por ello, la Unión Europea debería apostar fuertemente por una descentralización de la mayoría de las competencias al nivel más próximo de la gente, el nivel local, aquel en el que pueden ejercer presión y hacer política directamente. Ello, unido al auge de la democracia participativa y las herramientas como la democracia líquida o directa vía electrónica, propiciaría la participación de la ciudadanía y el declive de una clase con la que hay que ir acabando ya y dejándola para los libros de historia: la clase política.

Y por último, la unión europea está a medias, porque no ha conseguido una política fiscal común. La razón es fácil de entender. Europa por desgracia “ha comprado” la guerra entre capital y trabajo y se haya aún, tras siglo y medio sumida en esa estéril lucha. Por ello, la unión europea debería abandonar su contienda interna capital-trabajo y entender que existe un modelo fiscal, capaz de poner deacuerdo a ambos bandos mayoritarios, recaudar lo necesario, liberando tanto al trabajo como al capital de la pérdida de sus legítimos dineros.

La transición a un modelo fiscal basado en la recuperación del valor del suelo y la abolición de todos los demás impuestos arbitrarios que distorsionan la economía y la vida de las personas, es un imperativo.

Hay que terminar con la cultura del “pelotazo”, el lucrarse a costa del valor que generan los demás. Y Europa debería ser un faro para los demás.

Ya seha intentado varias veces hacer esto en Europa a lo largo de la historia reciente, aunque no se le haya dado la cobertura mediática necesaria. Ahora ya va siendo el momento de lograrlo.

Así mismo es necesario desmantelar los sistemas de subvenciones mastodónticas que alteran la economía, atrae inmigración irregular y los sistemas que benefician a los grandes perjudicando y destruyendo a los pequeños, como lo es la política común agraria.

Europa, más que un club selecto que repite viejas cantinelas de hace un siglo, debería mirar hacia delante y apostar por ahondar objetiva y directamente en la democracia, en la justicia económica y en la cohesión social aprendiendo de la alegoría que Tolkien tan bien tejió en la historia del señor de los anillos: “la única manera de mantener la paz, es destruir el anillo único de poder”.

Por ello, creo que la bandera de la Unión Europea, debería parecerse más a esto que al anillo de poder que tiene hoy en día como símbolo:

Flag_of_Europe1Un cielo, y listo.

Feliz día, europeos y europeas.

Marko[:]

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